José Luis Gato
6Feb/10

Cómplice del tiempo

Caminar

Fotografía: Víctor Nuno

Inmediatez. Proximidad espacial o temporal. Antes, más cerca. Lo suficiente para llegar a rozar.

Pero acariciar el éxito o la victoria es fracasar. Debes hacerlo tuyo, de nadie más. Inventamos oportunidades para no dejarlas escapar. Es nuestro instinto de posesividad.

El deseo impasible, estático, brinda un pulso a lo errático. Encaprichados del objetivo indefinido, deambulando entre sueños perdidos, marcamos trazados imposibles de realizar, cumplir, alcanzar. Quizá por temor a la desilusión, por miedo a no volver desear.

Mientras el mundo buscaba el aquí y ahora, me dispuse compañero del tiempo. Eché a caminar. Más tarde, más lejos, encontré. Allá y después.

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Comentarios (8) Trackbacks (24)
  1. El deseo expreso de lo inmediato… de lograr cualquier meta objetiva o subjetiva en el instante, impide a las nuevas generaciones de experimentar el verdadero deseo de obtener, el logro en su estado más puro…el esfuerzo genera satisfacción…y lo que no conlleva esfuerzo pierde valor. Lo que fácil se logra, fácil se abandona.
    Joseluis, que bonita forma de expresar ideas sencillas…a la vez profundas.

  2. Hola Ana,

    Si tuviésemos la capacidad de girar la cabeza atrás para ver el auténtico camino recorrido, no en pocas ocasiones nos sentiríamos orgullosos de ello. Sin embargo, acabamos distorsionando nuestra propia realidad, enfocándonos en los fracasos, en los malos momentos y en consecuencia, evitando dejar de mirar siempre al frente. No es estrictamente necesario sufrir para conseguir, pero aunque fuese así, no es razón suficiente para buscar el atajo indoloro. Considero que a mayor esfuerzo, no hay mayor satisfacción, pero sí mayor probabilidad de éxito.

    Muchas gracias y un abrazo!

  3. Hay sitio para cada uno. No todos pueden fijarse un “120″, no?
    Pero para los que pueden, tiene que ser un deber? No tengo respuesta clara!
    A veces somos nuestros verdugos…pero tenemos otra opción?

  4. Hola Olivier,

    Creo que el único deber pasa por disfrutar, aprovechar ese tiempo. Al 120 o al 50. La vida no es lineal, no lo son tampoco nuestras emociones ni nuestro ánimo. Hace un rato, paseando, pensé en esto. Si todo el mundo se queda esperando el “aquí y ahora”, alguien tendrá que acudir hacia ellos, dar el primer paso. Siempre se dice que hay estar en el sitio correcto en el momento oportuno. Personalmente, prefiero que si esto ocurre, me coja en movimiento. Nunca en frío. ;-)

    Un abrazo!

  5. José Luis, ¿puedo volver a comentar?

    Pensaba lo mismo, pero tenemos obligación de convertirnos en hedonistas?
    ¿No son necesarios los martires?

  6. Por Facebook de Ana Maria S, me entere de ti y al leer el cometario que escribiste, me gusto mucho y comparto tu punto de vista porque aveces nos ponemos metas que por miedo y pereza no las alcanzamos o inclusive por los obstaculos que nuestra propia familia nos pone, y es una lucha constante de romper barreras y de romper aquella telarana que nos envuelve porque al abrinos paso encontramos un sol que brilla y una satisfaccion que no podemos dar marcha atras. SOy de la idea y la defiendo con capa y espada, de vivir nuestra vida sin meternos en la de otros y que los otros nos respeten de igual forma porque cada quien es diferente y cada uno tenemos metas diferentes debido a que posemos diferentes cualidades y formas de pensar.

  7. Hola Olivier,

    Puedes comentar tantas veces como quieras, de eso no hay duda. Los mártires son los que mueren en defensa de una causa que consideran justa. La búsqueda del placer es una causa más, tan justa como cualquier otra. Pero creo que te refieres al antagonismo placer/sufrimiento. Por desgracia, siempre he defendido que nunca se firmó un tratado de paz sin una guerra previa. El equilibrio requiere un compromiso desequilibrado. :)

    Un abrazo!

  8. Hola Susana,

    Los obstáculos son percepciones. Ante un gran muro puedes quedarte parado, tratar de rodearlo, cavar por debajo, intentar saltarlo, buscar una grieta. Puede que no siempre de resultado, pero durante ese proceso estás más cerca de la solución que del problema. No hay dos situaciones exactamente iguales, pero si patrones de comportamiento parecidos. Cada cual como bien dices es libre de escoger el suyo. No hace falta declararse justiciero de las causas perdidas para sentirse vivo. Sin embargo, tener alguna meta para salvar, siempre ayuda. :)

    Muchas gracias y un abrazo!


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