José Luis Gato
14Ene/10

El temor al miedo

Oscuridad

Fotografía: Víctor Nuno

Unos minutos en la sala de espera de un hospital cualquiera. Oyes el sonido del pie que denota impaciencia, mientras la vista se te pierde entre rostros y tristezas. Miedo.

La vida no se cuenta en días, sino en momentos. En un lado de la balanza, coloco mis tristezas, los fracasos y los miedos. En el otro, las sonrisas, los triunfos y deseos. Tratar de equilibrarla requiere un continuo esfuerzo. Mostramos empatía frente al éxito,  ¿por qué tratar de forma diferente su opuesto?

Entre tantos comentarios siempre encuentras el momento de mirarte en ese espejo al que llamamos realidad. Uno de ellos hacía referencia a lo “auténtico”, esa suma de sentimientos que nos diferencia del resto. Otro reflejaba la envidia al que aparenta "tengo claro lo que quiero". En mi caso nunca dudo que convivo con mis miedos. Necesarios, impuestos, efímeros, eternos. Jugar a esconderlos me aparta de lo auténtico, me aleja de lo que quiero.

No voy a negar que una simple operación me aisló aún más de mi pasado y provocó mi reencuentro. Nada en mí ha variado, no convierto lo malo en bueno, mi rumbo ya estaba cambiando, simplemente aceleré su vuelco. Con los cambios, nuevos miedos.

Escribir, conocer, compartir, observar, escuchar y sentir. Necesito sólo seis verbos para describir mi actual vida. El dolor no cesa, muchos días casi no duermo y me pregunto si mis palabras no estarán cubiertas con ese velo. Temo levantarlo, descubrir que mis ideas tan sólo sean un remedio para calmar este desconsuelo. Pero esa duda no me frena ni en absoluto me coarta. Prefiero temerlo hoy a que me sorprenda mañana.

Esto forma parte del que es mi curriculum verdadero. El de los fracasos, los éxitos, el del entusiasmo y el recelo. Para mí, el mayor miedo sería el temor a reconocerlo.

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Comentarios (22) Trackbacks (40)
  1. Muy bueno, realmente sincero

    Te felicito!

  2. José Luis,
    la vida es un tránsito en el que podemos y debemos elegir entre aprehender – vivir, disfrutar, sufrir, crecer,… y ser protagonistas o personajes de paso que caminan sin pena ni gloria.

    Nos iremos encontrando en el camino…Saludos.

  3. Hola Carlos,

    Si dejamos de sincerarnos con nosotros mismos difícilmente seremos creíbles. :)

    Muchas gracias por pasarte, bienvenido y un saludo! :)

  4. La Vida se mueve entre los opuestos, si no hay diferencia de potencial no hay energía.
    Seamos sinceros con nosotros mismos, aunque la verdad cambio de opinión con frecuencia ….
    Hermosa entrada.

  5. Hola Óscar,

    Estoy de acuerdo, la gran mayoría tenemos esa capacidad de decisión. Siempre me he marcado los mismos pasos, los que dan a “mi finalidad”. Sus consecuencias son las que me permiten disfrutar de la vida. :)

    Gracias por comentar, a buen seguro que haremos un alto en el camino. Saludos!

  6. Hola Juana,

    Así es, lo negativo, lo positivo, la materia, la antimateria, la sinceridad, la mentira… Tener la capacidad de cambiar es sinónimo de adaptación. Como ya cite anteriormente, “No podemos ser esclavos de nuestra identidad. Cuando surge una oportunidad de cambio, hay que cambiar”.

    Un placer verte por aquí, muchas gracias y un saludo! :)

  7. Y sin embargo, esa sinceridad, ese reconocer nuestros miedos, … es algo que falta y mucho en nuestra sociedad. No por esconderlos se avanza más ni mejor, ni humanamente ni en otros sentidos (que siempre van detrás).

    Estoy empezando a leer un buen libro sobre Gandhi. Es curioso, … dice el autor, que Gandhi siempre buscaba su mayor sufrimiento, como ayuda a los demás. Incluso decía “mayor el sufrimiento, mayor el avance”.

    … tanto que aprender.

    Un abrazo, José Luis, … llevaba ya tiempo queriendo dejar algunas palabras en tu blog
    :-)

  8. Hola Víctor,

    Realmente es así, no quería extenderme demasiado, pero ¿qué se gana ocultando esto? ¿Acaso “mancha” nuestra reputación el reconocer errores, miedos o fobias? Creo que por simple empatía, muchas personas encontrarían así un pequeño refugio en las palabras de otras.
    Es una lástima que haya que sacrificar una vida en todos los sentidos para “mover” a los demás, deberíamos haber aprendido de ello. :)

    Un abrazo Víctor, todo un honor que pases por el que es también tu blog :)

  9. Enfrentarse a los proppios miedos de uno, a las debilidades, asumir los cambios que muchas situaciones duras pueden causar en nosotros, no es fácil. No, mientras estás pasando por ello no lo es.
    Pero creo sinceramente que nos hace más fuertes, aunque sólo nos demos cuenta cuando miramos atrás.
    Me parece un texto muy sincero José Luis.

    Cuidate (aunque no puedas dormir).

    Un abrazo

  10. Hola Nuria,

    Enfrentarse a los miedos puede ser complicado, pero creo que he visto en tantas ocasiones a personas que reniegan de ellos, que ni siquiera se plantean sus “verdaderos” miedos, que es por donde sin duda se debería empezar. :)

    Es cuestión de práctica, cuantas menos veces te engañes, más sincero te conviertes.

    Un abrazo y gracias por comentar y preocuparte :D

  11. Hola que tal? me gusta lo que escribís. Tenemos que ser auténticos, es lo que vale. Porque escondernos detrás de una máscara ? Realmente tenemos q mostrarnos tal cual somos, si hay miedo demostrarlo si nos equivocamos reconozcamos nuestros errores, si no sabemos algo preguntemos así auténtico en cada momento de tu vida. Nadie se sorprenderá …
    Vos escribís muy lindo y sencillo y eso gusta a quienes te leemos.
    Dios te bendiga y puedas mejorarte pronto…ya nos irás contando.
    un abrazo,

  12. Hola José Luis!!

    Cómo siempre escribes algo con lo que estoy totalmente de acuerdo y además lo transmites de forma amena y cercana!! ;)

    Me quedo con algo que me parece muy acertado, interesante y cierto: la unidad de medida de la vida son los momentos, algunos buenos y otro no tanto..pero son los momenticos los que nos hacen ser tal y como somos, lo que se arrastra en la mochila, lo que tenemos que recordar, de lo que tenemos que aprender… momentos!!

    Buenas noches, descansa!!
    bs

  13. Es verdad, el reflejo en el espejo no te trahiciona, te trahicionas tu si intentas distorcionarlo. La sinceridad requiere valentía, tiene uno que vencer sus miedos, su pudor, su verguenza, y parece más facil creer lo que sueñas que lo que ves.
    Tampoco creo que uno se quiera engañar a si mismo, solo que prefiere la vía facil, aún sabiendo que no llega a buen puerto.
    Igual falta valor tambien en la gente que no valora (publicamente por lo menos) tu sinceridad . Y es la pescadilla que se muerde la cola…
    Da ejemplo, empieza tu y se sincero. Enseña el camino!

    Gracias José Luis por tus contribuciones. Ir a tu blog para leer un nuevo post siempre es un momento de placer que eligo para evadirme.

  14. Hola Gisele,

    Muchas gracias antes que nada. Parece el tópico de siempre, “ser auténticos”, pero realmente es lo único que conozco. Puedo llegar a entender mil y una situaciones, creo que todos en algún momento nos dejamos llevar como una veleta, pero hay que tener claro el punto de origen siempre, saber volver a él si uno se ha equivocado. Espero seguir cumpliendo esta pequeña tarea un poco mejor día a día. :)

    Un abrazo! :)

  15. Encontrar el sentido al miedo o al dolor es difícil cuando esté dormita agazapado presto a sorprenderte, por eso, a veces, hay que subir a una colina para tener visión. Gracias por hacer ese esfuerzo y regalarnos estos posts. ¡Cuídate! ;-)

  16. Hola Carol,

    Siempre he dicho que mi vida es la suma de mis momentos, no de los recuerdos, porque los recuerdos los distorsionamos, los manejamos a nuestro antojo, acaban siendo poco fiables. Prefiero quedarme con cada momento, con cada segudo, pero eterno. :)

    Es un placer leerte siempre, muchas gracias por todo y un abrazo! :)

  17. Hola Olivier,

    Creo que estás en lo cierto, nadie se quiere engañar a sí mismo al mismo tiempo que tampoco quieren ver la verdad. :)
    El problema es que cada cual elige el espejo en el que mirarse: lo decora a su gusto. Los hay de todos los colores y formas, convexos, cóncavos… Así nunca se tendrá una visión acertada de la propia realidad. Escuchar no es sinónimo de aceptar o asentir cualquier consejo o afirmación, pero sí que sería interesante que nos llevara por lo menos a una breve reflexión. Siempre he creído que todo es susceptible de mejora. Por supuesto, empezando conmigo como persona. Y en ello sigo, creo que no me cansaré. Quizá me equivoque mil veces, tantas como aprenderé. Porque sería una lástima que evitando el camino “fácil” tuviésemos como recompensa la misma incertidumbre que el resto. :)

    Gracias a ti por motivar que todos los días piense en voz alta y sea un poco menos “egoísta”. Un fuerte abrazo!

  18. No temo al miedo: tengo miedo. Miedo al dolor. Ese dolor que he sentido tantas veces, que me ha envuelto en un sufrimiento que quisiera no recordar. Miedo a que un día se me agoten las fuerzas, justo en el momento que más las necesito. Miedo a que se me derrumbe ese hermoso edificio que he construído a base de sueños ya imposibles, pero que he llenado de flores que dan alegría a mi esperanza intacta…

  19. Hola Maritrini,

    El miedo incluso puede ser hermoso. Tener miedo es estar vivo, albergar esperanzas, saber que a veces los sueños son sólo eso, un temor roto ante nuestra mirada.

    Muchas gracias por tu comentario, merece un apartado aparte. :)

  20. Hola Encarna,

    Ser conscientes de que el miedo existe y que no hay persona inmune a él, es un difícil paso que tenemos que dar a veces. No siempre podemos anticiparnos, pero sí estar un mínimo preparados. Es un enemigo que se presenta con múltiples caras, en nosotros está quitarle las máscaras. Muchas gracias a ti por todo. :)

    Un abrazo!

  21. Prefiero no decir nada,es mejor interpretar cada palabra…hay miedos compartidos que por más que pase el tiempo no podrán olvidarse,el recuerdo queda atrás pero sigue estando en el recuerdo….

  22. Hola Desirée,

    Los miedos nunca desaparecen, ni siquiera cambian. Ser conscientes de que existen es la mejor manera de enfrentarse a ellos. Ser valiente es saber que existen, ser coherente es aprender a vivir con ellos. Para ser justos, no hay que basarse en los recuerdos, estos siempre se distorsionan. Prefiero construir un futuro a base de momentos y dejar para el recuerdo justamente lo que no tiene cabida en mi vida.

    Un saludo!


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