En unos pocos metros
Distancia. Espacio o periodo de tiempo que media entre dos cosas o sucesos. Alejamiento afectivo. Diferencia entre unas cosas y otras. Lejos o de lejos guardamos las distancias para evitar la excesiva confianza.
La tecnología no une a las personas. Ni las acerca o las aparta. Posibilita, pero no fuerza. Facilita, pero no obliga. Estamos proyectando sobre un terreno todavía inexplorado tantos caminos que desorientan incluso al más aventajado. Por más que queramos no podemos delegar nuestro dinamismo a lo inanimado. A fin de cuentas, de nada sirve levantar puentes que no serán atravesados.
En los trayectos digitales los pasajeros son las ideas y nosotros el equipaje. Es la verdadera magia puntocero, la que trasciende a lo asimétrico, concéntrico o paralelo. Esto no es innovación de escuadra y cartabón. El mayor riesgo para la perdurabilidad de este modelo es la desconfianza en lo ajeno, lo lejano, en exponernos al propio ser humano. Consciente de ello, la única métrica que acepto es la que marca distancia cero.
Entre tanta embarcación, capitán y comandante una simple barca y unos remos nos permiten llegar más lejos, incluso antes. La paradoja del navegante que nunca quiso ser marinero. Nos estamos especializando en una gestión del conocimiento que olvidó codificar la parte humana del proceso. Necesitamos todavía tiempo para asimilar que la distancia entre personas no se mide en grados o metros, sino en afinidad de pensamientos. Que nos siga sorprendiendo, pero que no nos impida aprovecharlo.
De nada sirven las herramientas sin el factor humano. Para intercomunicar el planeta, primero tuvimos que conectar el cable en la roseta. Sigamos conectados.
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abril 27th, 2010 - 18:55
“De nada sirven las herramientas sin el factor humano”
Pero que forma más hermosa de expresarse …. efectivamente sin lo “humano” nada sirve.
¡Gracias!
abril 27th, 2010 - 23:01
Hola José Luis!
Me quedo con una frase y, con tu permiso, la hago mía: “la distancia entre personas no se mide en grados o metros, sino en afinidad de pensamientos”.
Confieso que entré en el mundo 2.0 con un poco de desconfianza y una coraza personal, pero he descubierto que no necesitaba esa coraza y me sorprende lo cerca que me puedo sentir de alguien a quien no conozco físicamente.
Bs
abril 28th, 2010 - 00:08
He incluso durante ese lapsus que te obliga a no conectar, aunque el cable continúe dentro de la roseta, incluso entonces, volver a comunicarse en el mundo 2.0 resulta por lo demás, sorprendente.
Buenas noches, José Luis.
abril 28th, 2010 - 12:02
Hola Juana,
Todos podemos disponer de las mismas ideas, las mismas herramientas. Pero sólo nosotros podemos construir algo diferente en base a ellas. :)
Muchas gracias y un abrazo!
abril 28th, 2010 - 12:05
Hola Carol,
En el momento en el que una frase se hace pública, es de todos, tanto tuya como mía. La verdad es que sigue sorprendiendo cómo podemos establecer tan lejos y a la vez tan cerca estos vínculos. Para otros serán lazos débiles. Pero mi recuerdo débil es olvido, y no es precisamente el caso :)
Un abrazo!
abril 28th, 2010 - 12:14
Hola Sabela,
Me alegra verte por aquí después de algún tiempo. O quizá unos metros. Puede que la verdadera conexión no dependa de cableados o instalaciones, más bien de sensaciones, como si cada día fuera la última primera vez que te sorprendes. Y que sorprendes.
Un abrazo!