15abr/10

Fotografía: Jean-François Gornet
Merecer. Hacerse digno de lo que corresponde, sea recompensa o castigo. Desmereces que te siga, mereces ser mi amigo.
Entre valores universales, preceptos y principios básicos, dejamos a un lado la actitud equilibrada y constante, la ecuanimidad. No sé qué tanto nos gusta el ego que juzgamos que quizá nos merecemos tener en nuestro contador una unidad más.
Dejemos a un lado el ruido, las métricas, la segmentación o el interés de la conversación. Aplicamos distintos criterios en distintos entornos, lo cual no es de extrañar. Pero mi limitada lógica me lleva a pensar que debería ser más complejo que me acepten en un círculo social donde la privacidad pierde su nombre en el momento de entrar.
Supongamos que Facebook es tu casa y Twitter el local abierto al público donde vas a trabajar. Cualquier persona ajena a Internet difícilmente entendería que dejases pasar a un desconocido a la intimidad de tu hogar y a su vez, a la misma persona, no contestases en tu tienda al entrar. A grandes rasgos esta es la realidad. Es bastante común ver como en Twitter alguien con presencia diaria y gran cantidad de seguidores rara vez devuelve ese “follow” a la persona que en Facebook tiene o tendrá nombrada como “amistad”.
Siguen apareciendo a diario manuales de cómo aumentar la presencia, conseguir más. Motivos por los que te sigo, por los que dejar de seguirte, merecer una recomendación o desmerecer tu voz. Quien tiene más de 1000 seguidores lleva el tiempo suficiente como para saber aplicar filtros, listas o conocer la importancia de la privacidad. Creo que es evidente, por regla general, tener una constante actividad. Por tanto no es cuestión de desconocimiento, de falta de tiempo o diferente finalidad. Es aceptar por sumar uno más.
Situaciones curiosas donde un mismo usuario en un sitio es bloqueado y al tiempo en el otro, lo ves comentar. Será que medio desmerece, o quizá merezca la mitad. Podría hacer una lista con interminables referencias, pero en esencia esta es la diferencia, se llame narcisismo digital, ego social o un simple “quiero más”. Me resulta un tanto peculiar que tengamos tiempo para calcular cualquier algoritmia social sin ser capaces de mejorar los argumentos de “yo no doy si tú no das”.
Por mi parte, intento evitar prejuzgar. De entrada todos merecen, si desmerecen dejamos de hablar. Sin bloqueos, unfollows ni traumas, mantengo mi coherencia digital. Debo tener suerte, o más bien merecerme un nombre "original". Así al buscarme en Google aparezco el primero y no desespero por escalar ningún puesto más.
abril 15th, 2010 - 17:50
Este mundo digital es ciertamente complejo, a mi me gusta “seguir” con detalle, me gusta leer a los que sigo con atención, en Twitter, su blog …. todo, ello me lleva a no seguir a demasiados, es una opción, pero hay otras muchas.
abril 16th, 2010 - 16:06
Hola Juana,
Las personas somos complejas, el mundo digital, no es más que un reflejo. La diferencia es que por regla general, no solemos “contemplar” a cientos de personas a la vez interactuando por la calle, pero si así fuera, seguramente nos detendríamos a observar a algunas en particular. No todo el mundo puede ser interesante en el mismo momento, ya que si así fuera, todos dejarían de serlo al instante :)
Un abrazo!
abril 16th, 2010 - 21:30
Hola
Gracias por no hacerme sentir un número ,en tu caso es muy cierto .
abril 17th, 2010 - 11:26
Hola Mari,
Me alegra que así sea, las personas tenemos atributos, características, no dígitos. Hablar con las cifras lo dejo a aquellos con teoremas a demostrar :)
Un abrazo!
abril 17th, 2010 - 16:26
Estoy de acuerdo con juana, si seguimos a tantos es dificil leerlos con detalles y terminamos siendo llevados a leer lo que no queremos o peor aun a no leer lo que queremos. En cuanto a lo del numero, va mucho con la forma de vida americana y su forma individual de vivir.
De igual forma a veces rechazamos a alguien porque no entendemos cual es el motivo de querer acercarse a nosotros, cuando nos da miedo su manera en que se presenta o cuando sentimos que invade nuestra privacidad. Igualmente juzgamos y somos juzgados y esta mal porque cuarta nuestra libertad de ser, de todas formas somos seres humanos y no estamos programados para hacer las cosas de la misma manera, reaccionamos diferente ante las situaciones que se presentan.
abril 18th, 2010 - 13:18
Hola Ana Carolina,
Esa en esencia es la magia de la vida. No sólo de Internet. ¿Te imaginas acaso un mundo en el que todos supiéramos qué hacer en cada momento? Ante la misma situación, todos actuamos de forma distinta. La misma persona con diferentes reacciones según el momento. :)
Un saludo!
abril 18th, 2010 - 20:47
Hola José Luis
Ser amigo. Seguir. ¿Qué significa? Cada uno tiene su definición, sus valores, sus objetivos…
No significa nada de manera general.
Aprendes a conocer a gente y hay unos que sigues con los ojos cerrados y otros que no haces más que saludar.
La culpa la tiene los modelos de esos negocios virales. Sería mejor no enseñar el nº de seguidos, seguidores, listas, amigos, grupos, … ¿¿??
un abrazo
abril 18th, 2010 - 20:54
Hola Olivier,
Tienes razón, incluso para los conceptos en teoría universales como la justicia hay diferentes opiniones, no iba a ser menos con algo tan peculiar como las nuevas definiciones “sociales”. Y coincido también en el “problema” estadístico. Si no fuera visible por el resto, seguro que encontraríamos la forma de anunciarlo. En cada red social hay un indicador de supremacía, visible a todos o sólo a ti. En Tuenti, visitas a tu perfil. Facebook, fans. Twitter, seguidores. Y podría seguir la lista, pero en definitiva, no son más que parte de un juego que ahora forma parte de nuestras vidas.
Se te echaba de menos por aquí, un abrazo :)