José Luis Gato
13jul/10

Luces

Luces

Fotografía: Víctor Nuno

Sombra. Lugar donde no da el sol o se está protegido de él. Pequeña cantidad de algo. Ignorancia, oscuridad, clandestinidad. Sombras anónimas se difuminan tras un avatar.

Caminar entre aciertos, errores, seguidores, seguidos, ceros y unos, binarias decisiones. Parecemos haber acordado un nuevo mercado donde cada marca se apellida con un nombre comercial. El pasaporte digital es una suma de las sombras ajenas y nuestra propia identidad.

No hace tanto que la falta de líderes era el más repetido enunciado. Ahora se torna el hábito otorgando al concepto un nuevo significado, infinitas sombras que se proyectan con cada faro. Sin embargo, nada ha cambiado. Más que escasear influyentes, sobran influenciables. Influenciados.

El criterio propio tiene poco de nuestro y mucho de otros. Es más práctico buscar el foco que gastar tiempo entre la crítica al método roto, desbaratado, al plagio defectuoso. Como la luz a la sombra, demasiados candidatos pretenden, con su opinión, iluminarnos.

Seguimos mirando al suelo cazando siluetas de expertos auto-proclamados. Con tan poca luz, exponerse entre las sombras se convierte en un riesgo no deseado.

1feb/10

Defecto de fábrica

Marioneta

Fotografía: Víctor Nuno

Dogma. Mientras hablamos de liderazgo, talento o productividad, parecemos olvidar que todos son conceptos condicionados a golpe de estilográfica. La doctrina del nombre propio.

Todos tenemos nuestras influencias, nuestros influyentes. Si bien en muchos casos son "autoridades" reconocidas, siempre hay excepciones. Recuerdo leer hace años que el ADN humano sufría alrededor de 10.000 mutaciones diarias, las mayoría de las cuales conseguían ser reparadas. Pero la mayoría no son todas, así que en el proceso de replicación se "duplicarían" estas pequeñas alteraciones.

De alguna forma construimos nuestras creencias haciendo nuestras las opiniones ajenas, intentando copiar de la forma más exacta la estructura de su ADN. Este proceso sufre distorsión, ya sea por error o convicción, posibilitando la inclusión de nuestras particulares visiones. Al fotocopiar las afirmaciones de terceros nos convertimos en cierto modo en su séquito, complicando la renovación, limitando nuestro potencial innovador.

El progreso y la innovación tienen algo en común: lo atemporal. Siempre se está innovando y/o progresando. Presente continuo. Sólo tiene final aquello que consta de principio, como nuestro criterio. No podemos "empezar a innovar" hoy, pero sí que es posible comenzar a generar ideas diferenciadoras.

La muerte de un proceso no cobra valor si no es con la creación continua de vida. En ocasiones la mejor forma de renovarse es, simplemente, naciendo de nuevo.