José Luis Gato
17Jun/10

Espejos

Espejos

Fotografía: Víctor Nuno

Reflejar. Manifestar o hacer patente una cosa. Sentir un dolor en una parte del cuerpo distinta a aquella en que se originó. La indiferencia es la proyección en opaco escenario.

Olvidamos que jamás se parte desde cero, imitamos, absorbemos, distribuimos conocimiento. Querer crear es querer reflejar. La búsqueda de la copia perfecta, inimitable, propia, nuestra. Cada vida es una larga lista de atribuciones sin licencia.

Limitar, separar, marcar con nuestro sello, nuestra huella, tomar propiedad. La sonrisa que acompaña el café de la mañana, el recuerdo que dormita entre suspiros de almohada. Son destellos, respuestas a otros brillos, reacciones al estímulo que tomamos como nuestro. No existe terreno ajeno que no pueda alcanzar nuestro reflejo.

Creadores de opinión, amplificadores, conectores. Nuevos tiempos, nuevos términos. Una era que del mundo hace su particular audiencia exige inmediatez en la respuesta al improvisado interlocutor. Sólo la destreza convierte al eco en criterio propio. Cuando sobran los destellos, innovar es simplificar entre reflejos.

Creemos estar progresando mientras compartimos los mismos resultados. Seguimos siendo espejos. Eso no ha cambiado.

1Jun/10

Esperanza estática

Enumerando esperanzas

Fotografía: Víctor Nuno

Comodidad. Situación del que lleva una vida agradable y sin preocupaciones económicas. Interés, utilidad, beneficio. La resistencia al cambio se traslada a nuestro confort binario.

Estamos diseñando un nuevo universo basado en el precepto de todo y todos a un solo clic. Percibimos esta evolución como un correcto equilibrio entre simplicidad y sentido común. Un esfuerzo centrado en hacer accesible lo complejo, manteniendo transparente gran parte del proceso. Siempre hay un hilo, un fino velo, que nos hace confundir ciertos términos.

Cada mañana despierto entre lazos débiles, nodos, avatares, seudónimos, seres sociales. Analíticas, métricas, números, cifras, venerados estadistas diarios. Entre tanto teórico, el vínculo humano se vuelve simbólico. No seré más que un ingenuo puntocero confiando en un compromiso que, sin saberlo, estamos firmando con nuestro carácter verdadero. Interés, cercanía, oportunismo, afinidad. Si la vida no es un grafo, de poco sirve medir cada detalle en grados.

Queremos creer que estamos viviendo una verdadera revolución mientras esquivamos las afirmaciones que manifiestan que lo “nuestro” es más que una simple conexión, un me gusta, un seguidor. Resulta cuando menos, contradictorio que reneguemos de la visión optimista, inspiradora, casi poética del espíritu dospuntocero y al mismo tiempo pongamos el grito en el cielo defendiendo que es una actitud, no un concepto. La falta de confianza o el miedo al cambio quedan en segundo plano, es la inercia mental del propio ser humano.

Hipocresía numérica, la cantidad acomoda la probabilidad. Más allá del noble propósito, existe un beneficio directo. Real.  Probemos, siempre habrá tiempo de seguir teorizando.

21May/10

Simplificando

Simplificando

Fotografía: Víctor Nuno

Simplificar. Hacer más sencilla, más fácil o menos complicada una cosa. Reducir una expresión, cantidad o ecuación a su forma más breve o menos compleja. Una ejecución simple que no requiere una definición extensa.

En este gran escaparate jugamos a posicionarnos como expertos en diccionario. Debe ser complejo convertir lo accesible en inalcanzable. Y sin embargo, lo hacemos a diario. Puede que exista una variable que se me escape. Se nos escape. Actuemos en consecuencia, asumamos que nuestro círculo es cerrado, que cada limitación técnica que libremos se verá cubierta por un incomprensible y jerárquico manto humano.

La tecnología no une, sólo posibilita. El entendimiento no surge con el mero hecho de estar conectados. Entre cultismos, neologismos y tecnicismos, en lugar de progreso, más de lo mismo. Fenómenos léxicos. Crucificamos la tilde no impresa mientras adoramos la gramática incomprensible, pero correcta. Curiosa valoración, extraño criterio. Nos importa más el gazapo o el error que saber interpretar al autor.

Evangelizar, dinamizador, resiliencia, procrastinar. Pequeño extracto de algunos términos que se han vuelto cotidianos en nuestro constante intento de comunicarnos. Me cuesta creer que no somos capaces de simplificar, de hacerlo cercano. Supongo que en algún momento debimos considerar que lo erudito era necesario. El lenguaje corriente para "el populacho". Que alguien me explique la ventaja de cifrar nuestro vocabulario. Olvidamos que todos, incluso los no docentes, de una forma u otra enseñamos. Compartir es, sobre todo, transmitir.

La idea, el centro, el mensaje. Mientras buscamos los adornos que parecen tan necesarios, la inspiración se pierde entre otra página de diccionario.

Archivado en: Deseos 21 Comentarios
5May/10

Simplicidad

Simplicidad

Fotografía: Víctor Nuno

Sencillez. Facilidad, naturalidad. Sin adornos o composturas. Ausencia de dificultad o complicación. Entre tanta teoría sobre lo simple, olvidamos pasar a la acción.

Abandonar la cama, dejar el sueño acostado, mudo, olvidado. Nuestra obligación es complicarlo, hacerlo lejano, que jamás podamos en ningún caso rozarlo. Que las palabras cautivas ya no busquen salida, que pierdan el brillo que en su día despertó. Lo simple no tiene cabida, sabemos que ser realistas es lo mejor. Lo que no perdemos no causa dolor.

Susurros de vida entre lágrimas frías van cerrando heridas que abrió la razón. Demasiado simple que un simple pronombre sea la distancia que nos separa a los dos. Justificarse, no pronunciarse, jamás enfrentarse a la complicación. Es mejor claudicar, perder la batalla, no arrimarse siquiera a lo que no comenzó.

Quizá falten emprendedores de quimeras y sobren empresarios de la consideración. Mientras, el resto del mundo se proclama trabajador de la opinión. Puede que sea complicado acompañar la única brisa que recoge voces de simplicidad. Acudimos diariamente al colegio de la información aunque aún no exista escuela que eduque al corazón.

Dejaré a un lado argumentos, complejidades y excusas para simplificar mi propia vida entre ilusiones y motivación. Puede que fracase de nuevo. Seguro que fracaso mejor.

1May/10

Una historia dospuntocero

Una historia dospuntocero

Fotografía: Víctor Nuno

Generar colaboración. Lo estático en dinámico, lo individual en colectivo. Es de difícil comprensión que tan brusco cambio todavía necesite ser recordado a diario.

Un blog se alimenta de contenidos, como cualquier otra realidad o proyecto. Que el dominio lleve mi nombre no quiere decir que sea sólo mío. Así lo entiendo y lo defiendo. Interacción es participación, incluso reparto de beneficios. Este evolucionado principio prueba que hablar con el espejo, llega a ser aburrido.

Al inicio de esta bitácora tuve ocasión de coincidir con Víctor Nuño en Flickr, el colaborador que firma el encabezado de la mayoría de estas entradas. La exposición frente a la galería, la imagen o la fotografía. La red se humaniza y evoluciona sólo cuando tras un nombre predomina actitud frente a tecnología.

Tras usar algunas de sus fotografías decidí mandarle un email para asegurarme de estar cumpliendo no sólo con una licencia Creative Commons, sino para felicitarle por su trabajo y agradecerle ese aporte del cual hoy día me sigo beneficiando, o quizás nos beneficiamos. Que me perdone por hacer pública parte de su respuesta, pero no deja de ser para mí una sorpresa que reconociera que no era habitual recibir “mensajes como este que, sinceramente siempre alegran”. No existe el código deontológico o el manifiesto que obligue el agradecimiento ni a su vez confrontación moral o ética que impida hacerlo.

Han pasado meses y tengo la satisfacción de haber "ganado" mucho más que un lector. Memorizadas sus instantáneas, las asocio a mis ideas. Ese vínculo casi invisible no ha requerido encuentros, conversaciones o avanzadas herramientas colaborativas. Primero mail, luego Twitter. Para mí supone más que una pestaña en favoritos o un RSS con las actualizaciones. Es dedicarle tiempo no sólo a tratar de comprender lo que expresa una persona y su obra, es de algún modo, formar parte de ella. Un comportamiento que se convierte en bidireccional, llevando incluso a detalles en lo personal que sin duda agradezco y se agradecen. El aporte que se ofrece en ausencia de necesidad representa el auténtico ganar-ganar digital.

Quizá muchos piensen que es excesivo escribir un post para un simple gracias. En mi caso no valoro sólo esfuerzo, empatía o aprovechamiento. En un mundo donde la proporción entre generadores de valor y beneficiarios de contenidos es tan desigual, esto me ha supuesto una verdadera clase magistral.

No pretendo hacer una apología de la participación dospuntocero, las atribuciones, las licencias o  lo maravilloso que sería el mundo si cumpliésemos los ideales que defendemos. Nos encanta hablar de la Web 3.0, la Web inteligente, el predominio de la semántica. Mientras sigamos desatendiendo el verdadero factor humano la Web puntocero será la Web de la ignorancia.

Humanizar la tecnología es nuestra magia del día a día. Gracias a los que demuestran que no es ninguna utopía.