José Luis Gato
1sep/10

Hogar

Fotografía: Víctor Nuno

Llegar. Alcanzar el fin o término de un desplazamiento. Durar hasta un tiempo determinado. Conseguir, ascender, lograr. Entrar a casa, resistirse a marchar.

Un día más, la meta resuena a madera hueca. Las puertas de lo social se tambalean entre nudillos golpeando en cada morada. En la mirilla, ojos difuminados. Tras su sombra, nada. Voces que responden pero no invitan a pasar.

Una propiedad que hipoteca nuestra forma de actuar acaba transformando lo posible en realidad. Metamorfosis digital. Ser dueños de una parcela que entre alambradas separe palabras ajenas. El criterio diferente acaba mudo, indiferente.

Añoranza derramada entre las losas binarias. Tablero de un juego que colorea cada estancia. Nuestra instancia. Mientras seguimos buscando un hogar, habitamos sin más. Sólo patios, parques, plazas. No nos dejan entrar.

Recorrido el círculo, vuelta al punto inicial. Agotados los caminos, su identidad quedó atrás, en el zaguán.

22ago/10

Vacío

Vacío

Fotografía: Víctor Nuno

Decidir. Dar una solución o juicio definitivo sobre un asunto. Inclinar a alguien a tomar una determinación. Disponer, sentenciar, fallar. No hay duda, temor o miedo que no decida una realidad.

Seguimos bordando recuerdos con hilo blanco, hilo negro. Inculpando al tiempo, somos nosotros los que forzamos el hueco relleno con salpicaduras de presente. Improvisado patrón que sólo luce por su extensión. Demasiados metros cuadrados repetidos en un mismo plano tornaron en predecible, lo espontáneo.

Imperfecta, tosca, el artesano del pasado no adorna la piel de la memoria. Sin detenerse en lo horizontal, busca, en los surcos, profundidad. La pausa como hebra se mueve entre lagunas del recuerdo impaciente. Coloreado entre momentos sólo importa el relieve que va formando cada pliegue. Desvirtuado, pero no ausente. Selectivo, pero nunca indiferente.

Simplificar no es trivializar. Recordar vivir, quizá vivir para recordar. Creemos que poblamos bosques sumando árboles de decisiones. Simples elecciones. Cuando todo es lineal, volver la vista atrás es no poder diferenciar, apreciar. Lleno de vacío el presente va quedando atrás.

Limpio, despejado, libre, un nuevo terreno para habitar. Construiré en vertical. Prefiero vaciar un recuerdo a no tener dónde soñar.

29jun/10

Respuesta automática

Respuesta automática

Fotografía: Víctor Nuno

Será breve. Como estas líneas. Será efímero. Como el pálpito. Buscamos los afluentes que dan a la mar, el mar del olvido.

Tiritan egos en las mejillas, un nuevo surco por cada miedo. Las estrías fruncen los ojos que no ya no distinguen, mecanizan. Sonrisa automática que se desgasta. Nos desgasta.

Suena un elogio. Forzado. Una reverencia. Educada. Sin importar qué decimos sólo parece preocupar cuándo, a quién nos dirigimos. Encadenar palabras, encabalgar sin sentido. Pronto se desbordarán ríos vacíos.

En la ribera, el eco de aplausos sigue preguntando quién lo llamó. Con qué motivo.

13jun/10

Sin expectativas

Sin expectativas

Fotografía: Víctor Nuno

Receptivo. Que recibe o es capaz de recibir, particularmente sensaciones y estímulos. Propenso, abierto. Términos cuyo significado parecen ser virtudes de diccionario.

Un café en compañía es la invitación inocente que rara vez deja indiferente a los aliados del tiempo. De promesas y secretos. De pasiones y temores. Despojarse del discurso, arroparse en otros ojos. Ingenuos de nosotros por no saber la diferencia entre lo común y lo corriente.

Nos empeñamos en equilibrar una balanza desconociendo lo que guarda en cada extremo. Lágrimas añejas van formando la solera del momento. Cuando nadie juzga la honestidad de los recuerdos, el aquí y ahora se torna lo único sincero. La afinidad va apareciendo al ser partícipes de un mismo sueño.

Trazar una expectativa es de algún modo, limitarla. Quizá prefiera seguir arriesgando al todo o nada. Sin saber en qué momento formé mi concepto de esperanza, hoy lo modifico, lo complico, hasta el punto de ignorarlo. El pasado simplemente complementa, por sí solo ni enriquece ni enseña. No podemos evaluar o definir lo que carece de referencia previa.

Sin expectativas, sin reseñas, prefiero esta ignorancia eterna. En mi vida, el presente continuo seguirá marcando las diferencias.

16may/10

El ruido del silencio

El ruido del silencio

Fotografía: Víctor Nuno

Silencio. Abstención de hablar. Falta de ruido. Efecto de no hablar o no manifestar algo por escrito. Pausa musical. Una corchea en cada palabra. Una sinfonía en cada pausa.

Asociarlo a tranquilidad, a la calma que despide la tempestad, evitando recordar que el verdadero silencio rebosa expresividad. Mientras, seguimos jugando a elevar la voz, hacernos notar, con la inocente creencia de que entre tanto ruido, nuestra verdad destacará. Mutismo de la razón, una nueva falsedad.

Queremos creer que quien no habla, poco tiene que aportar. Olvidamos que la frase más sabia es la aún no pronunciada. Proclamamos las virtudes de una libertad de expresión que, sin avisar, dejó atrás a todo el que calla, al que eligió el último turno cediendo en nuestro favor, su palabra. Ignorar este silencio es la afonía del corazón.

Temo dejar de escuchar mi propio silencio, ese susurro que aparece sólo tras tu voz, la mía o la de otros. Mudez de las ideas. No es cuestión de respeto, buenas formas o tratados de educación siquiera, es la única manera de cancelar el eco que reverbera entre sueños, soluciones o problemas. Omisión, disimulo, misterio. Quizá temamos enfrentarnos al silencio.

Seguiré buscando entre los secretos que no callan. Escuchar cada pausa. En este camino, el silencio sólo enmudece con el ruido de las lágrimas.