José Luis Gato
11may/10

Placebo

Placebo

Fotografía: Víctor Nuno

Sugestión. Sugerencia, fascinación. Control de la voluntad. Ceguera, ofuscación. No existe sustancia inocua que beneficie sin manipulación.

Un corazón ciego tiñe del color del engaño los ojos que ven el mañana. Es la sinceridad muda, llena de verdades que callan. Placebo de la mirada. Voces perdidas, quizá náufragas, entre olas que te arrastran y se calman.

La certeza es el placebo que sólo al tiempo no engaña. Entre la espera y la pausa, la distancia va secando la lágrima. Déjame congelar este presente, abrazarlo hasta que se torne agua. Convertir cada momento en gota de escarcha, por la orilla, por la ribera, derramando su recuerdo, salpicando una vida entera.

Placebo de la razón, hacer que la única evidencia sea la duda. Alternar el turno entre tú y yo, elegir uno de los dos. Estar seguro de lo inseguro, el protagonismo de la imaginación. Inocente, inofensiva, la mente nos brinda la mentira contraria a nuestra expresión. La dualidad de nuestro propio yo.

No quiero, sin una voz, hacer de las palabras, mi placebo. Tan sólo guardar los instantes que atravesaron las corazas entre recuerdos.

5may/10

Simplicidad

Simplicidad

Fotografía: Víctor Nuno

Sencillez. Facilidad, naturalidad. Sin adornos o composturas. Ausencia de dificultad o complicación. Entre tanta teoría sobre lo simple, olvidamos pasar a la acción.

Abandonar la cama, dejar el sueño acostado, mudo, olvidado. Nuestra obligación es complicarlo, hacerlo lejano, que jamás podamos en ningún caso rozarlo. Que las palabras cautivas ya no busquen salida, que pierdan el brillo que en su día despertó. Lo simple no tiene cabida, sabemos que ser realistas es lo mejor. Lo que no perdemos no causa dolor.

Susurros de vida entre lágrimas frías van cerrando heridas que abrió la razón. Demasiado simple que un simple pronombre sea la distancia que nos separa a los dos. Justificarse, no pronunciarse, jamás enfrentarse a la complicación. Es mejor claudicar, perder la batalla, no arrimarse siquiera a lo que no comenzó.

Quizá falten emprendedores de quimeras y sobren empresarios de la consideración. Mientras, el resto del mundo se proclama trabajador de la opinión. Puede que sea complicado acompañar la única brisa que recoge voces de simplicidad. Acudimos diariamente al colegio de la información aunque aún no exista escuela que eduque al corazón.

Dejaré a un lado argumentos, complejidades y excusas para simplificar mi propia vida entre ilusiones y motivación. Puede que fracase de nuevo. Seguro que fracaso mejor.

4may/10

Tras las sombras

Tras las sombras

Fotografía: Víctor Nuno

Abruma toda la literatura que se deriva de un simple clic. Seguir o no seguir, aceptar o rechazar. La decisión que se torna en tesis doctoral. Parecemos evitar la simplicidad, esa peculiar característica que hizo del mismo atributo su valor diferencial.

No pongo en duda la utilidad que para cada uno de nosotros tienen los manuales, consejos y guías que compartimos los unos con los otros. Puedo estar equivocado, pero este tipo de aporte tiene entre otras finalidades facilitar decisiones ajenas con nuestro particular método. El alumno aventajado sin duda sabrá aprovechar su esencia. Un profano en la materia se entregará al verdugo del razonamiento propio.

Compartir visiones no implica sentar cátedra con nuestras opiniones. Con una salvedad, la decisión final en este caso no es nuestra. No sé si estamos estrechando la senda o abriendo todavía más la brecha. Cómo aumentar la popularidad, criterios para admitir o reprobar o incluso exigir reciprocidad. En definitiva que tu nuevo lazo débil sea el considerado fuerte para los demás. El nuevo sesgo digital. Entre tanta decisión, lo que se esconde tras un perfil sigue siendo la sombra de un bit.

Ya llevamos un algoritmo de serie que nos permite etiquetar a los demás. Añadirle variables externas transforma metodología en caos mental. Prefiero usar ese tiempo más en que evaluar argumentos en descubrir ese misterio tras el botón aceptar. En cierto modo si en un medio social imponemos restricciones, estamos fomentando futuros prejuicios para excluir o discriminar. No conozco todavía la guía que por mí decida cómo actuar.

Espero no ofender a nadie, esto no es más que una autocrítica que ha surgido tras comprobar la validez a día de hoy de lo siguiente: “¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”. (Einstein)

Archivado en: Opinión 2 Comentarios
25feb/10

Dejando a un lado

Dejando a un lado

Fotografía: Víctor Nuno

Felicidad. Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien. Satisfacción, gusto, contento, suerte feliz. Está claro que un diccionario no puede sentir.

Tratamos de marcarnos objetivos y metas con la esperanza de perseguir, no conseguir. Dejar lejos, apuntar alto, esquivar lo diario, hacerlo pasado. Tener claro que cuanto más imposible, mas lo ansiamos. Entre tanto, prefiero seguir construyendo un futuro en base a sueños con realidad equilibrados.

Resulta curioso que por norma, compartamos de forma casi idéntica los mismos deseos, sin haberlos siquiera rozado. El anhelo plagiado, el sueño de otros y por otros imitado. Todo sería más fácil si en vez de dejar nuestro destino en ajenas manos, supiéramos separar lo que sobra, lo que no necesitamos.

Entre tantas definiciones y métodos redactados, mi felicidad agradece el disgusto evitado, conocido, esperado. Siempre habrá lugar para nuevos dilemas, nuevos problemas. Incluso aunque generarlos por gusto sea nuestra naturaleza. Nadie mejor que nosotros para salvar nuestras propias barreras.

Antes me preguntaba qué pasaría si en vez de pretender una lista de imposibles evitaba alimentar lo que estorbaba, lo tangible. Mientras sigo soñando lo mismo, atrás quedaron sabores a percepciones ficticias.

Archivado en: Deseos 2 Comentarios
3feb/10

La última primera vez

Recuerdos

Fotografía: Víctor Nuno

Productividad. Métodos diarios para construir un futuro mejor que el reciente pasado. Claves para el progreso, para el éxito, para la eficacia del ser humano.

Soy generalista por definición, por convencimiento, por demostración. Nunca creí en la sociedad utópica de Platón en la que me tuviese que ceñir a una única actividad conforme a mis aptitudes. Nunca busco esa disposición natural para desempeñar una determinada tarea. Provocar la aparición de nuestra capacidad es una consecuencia, no una finalidad.

Intentamos predecir o contemplar las posibilidades que nos ofrece el mañana. Todo parece más simple con una línea de tiempo programada. Pero no siempre fue así. En algún momento un impulso nos incitó a convertir tarea en afición. Durante el proceso de aprendizaje se fomenta la ensoñación, el soñar despierto. Si bien no es nuevo que nuestra motivación crece al disfrutar con lo que hacemos, conservar la ilusión de la primera vez, es más que un reto.

A veces me pongo a rebuscar entre estantes, álbumes o notas al margen. Para recordar una habilidad perdida. Quizá para encontrar ese nexo común entre actividades presentes y pasadas. Entre risas, echar de menos la nostalgia.

Recordar sensaciones es otra forma de percepción. Trasladarse a esos momentos, un simple ejercicio que convierte el ahora en mi última primera vez.