José Luis Gato
4May/10

Tras las sombras

Tras las sombras

Fotografía: Víctor Nuno

Abruma toda la literatura que se deriva de un simple clic. Seguir o no seguir, aceptar o rechazar. La decisión que se torna en tesis doctoral. Parecemos evitar la simplicidad, esa peculiar característica que hizo del mismo atributo su valor diferencial.

No pongo en duda la utilidad que para cada uno de nosotros tienen los manuales, consejos y guías que compartimos los unos con los otros. Puedo estar equivocado, pero este tipo de aporte tiene entre otras finalidades facilitar decisiones ajenas con nuestro particular método. El alumno aventajado sin duda sabrá aprovechar su esencia. Un profano en la materia se entregará al verdugo del razonamiento propio.

Compartir visiones no implica sentar cátedra con nuestras opiniones. Con una salvedad, la decisión final en este caso no es nuestra. No sé si estamos estrechando la senda o abriendo todavía más la brecha. Cómo aumentar la popularidad, criterios para admitir o reprobar o incluso exigir reciprocidad. En definitiva que tu nuevo lazo débil sea el considerado fuerte para los demás. El nuevo sesgo digital. Entre tanta decisión, lo que se esconde tras un perfil sigue siendo la sombra de un bit.

Ya llevamos un algoritmo de serie que nos permite etiquetar a los demás. Añadirle variables externas transforma metodología en caos mental. Prefiero usar ese tiempo más en que evaluar argumentos en descubrir ese misterio tras el botón aceptar. En cierto modo si en un medio social imponemos restricciones, estamos fomentando futuros prejuicios para excluir o discriminar. No conozco todavía la guía que por mí decida cómo actuar.

Espero no ofender a nadie, esto no es más que una autocrítica que ha surgido tras comprobar la validez a día de hoy de lo siguiente: “¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”. (Einstein)

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9Ene/10

Olvido

Olvido

Fotografía: Víctor Nuno

"Quiero la mejor reputación. Que no se hable mal  de mí. Que si lo hacen, que lo cubran, que lo entierren, con amplias coronas de flores y con mantos de comentarios".

No busca amigos ni conocidos. Persigue menciones, portadas, lo que sea a cambio de nada. Encumbrado emperador del destino, cautiva con cada palabra. La ribera se llena de orgullo, el desprecio azota la calma. Mientras tanto, cada mañana, envidia y odio se encuentran. El refugio, tras su espalda.

"No quiero siquiera rumores, lo negativo, déjalo fuera, nada que altere mi ego, para poder mirarme al espejo y sentirme el amo del mundo. Que no dude ni un solo segundo lo que quiero ser y no puedo”.

Comienza a llover. Las primeras gotas de indiferencia resuenan sobre su ventana. La habitación, en su ausencia, siempre estuvo soleada.

"No te escondas, no huyas, quiero verte la cara. Que recuerdes por siempre mi nombre, que en cada letra se esconde un daga".

Dudas. Miedos. Poco a poco va cayendo la máscara. Ya no sabe quién es. O quién fue. Es el recuerdo el que ahora calla.

Cuando el silencio temblaba incierto, el frío atraveso su mirada. Frente a él, en su espejo, la sombra rota, difuminada.

3Ene/10

El sexo de los ángeles

ángel

Fotografía: Laura Burlton

Hará una semana o así, le preguntaba a Sara de Comunicatelo sobre qué tema podría escribir. Su contestación fue entre bromas “Sobre el sexo de los ángeles”. Hecho, el título lo confirma. Por otro lado, hace unos minutos charlaba con Paco Traver sobre mi peculiar proceso de asociación: “Los conceptos siempre andan colgados de ciertas etiquetas, es así como funciona la memoria asociativa”. Andrógino, ángeles, ideas, inspiración. Es una breve transcripción de mi memoria asociativa.

Cuando usamos la expresión “hablar sobre el sexo de los ángeles” nos referimos a una controversia baldía, intempestiva o demasiado sutil. Sin embargo, considero que los debates, las discusiones y las charlas que presencio cada día en la red bien son interesantes, o bien suelen despertar mi curiosidad. Tanto que no reparo en la mayoría de  las veces quién las inicia. Primero la información. Luego el ángel (Del lat. angĕlus, y este del gr. ἄγγελος, mensajero).

Las ideas son andróginas. No tienen sexo ni género. Son inmateriales. Como los ángeles. Hasta ahora no me había percatado de algo tan simple y tan evidente. La tolerancia en Twitter. No he visto menospreciar o rechazar ninguna idea ni frase en base a las creencias, la raza o el sexo del emisor. Quizá sea una nueva etapa o un periodo de transición al que todos nos estamos acercando sin reparar en ello. Mejor empezar hoy.

La inspiración no viene cuando el aire penetra en tus pulmones, es cuando oxigena tus ideas. Puede que me equivoque en esta reflexión, que no sea todo del color del que lo pinto, que únicamente haya coincidido de tal manera que lo perciba y lo asocie de esta forma. También entiendo que no soy objetivo, ya que uso más horas Twitter que ninguna otra herramienta o red social, he ahí el motivo por el que insisto tanto en las virtudes o posibilidades que voy encontrando. Sea como sea, al menos yo lo he etiquetado así, lo he conceptualizado de esta manera. Espero no ser el único.

En el fondo, no escribo sobre el mismo tema porque le dedique más tiempo. Le brindo más tiempo por los beneficios que me dedica. Como decía José Bergamín: "Si me hubieran hecho objeto sería objetivo, pero me hicieron sujeto".

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