Espiral
Círculo. Edificio donde se reúnen sus miembros. Grupo de personas de un mismo sector o ambiente social. Órbita, perímetro, centro. Nos separa un diámetro incierto.
Circunferencias imperfectas, desdibujadas entre óvalos de tiempo, perfilan las fechas de una agenda analfabeta. Semanas mudas, encubiertas entre trazos despintados. Elipse de silencios, eclipse de sueños. Dentro, el mañana se despuebla de recuerdos.
Viajeros derramando a cada paso su destino desgastan los surcos que fueron caminos. Rondando, repetitivos, quedaron marcados dentro del círculo. Compás o plano, dibujante o retrato que van persiguiendo un calco, su propio plagio.
Geometría de ideas que sólo consigue ser prisionera de su seguridad. Ocultamos descuidos, imprecisiones, errores entre falsos pliegues de realidad. Pretender el cambio sin variar el ángulo es anticipar, una vez más, la misma proyección de escuadra y cartabón.
Líneas curvas, rectas, cerradas, abiertas. Diferencias que comienzan cuando nada es indiferente. Sólo caminando sobre el tiempo anduvimos este presente.
Sin acuerdos
Convivencia. Vida en común con una o varias personas. Coexistencia, cohabitación. Entendimiento de una relación que existe más allá del pronombre, de su implicación.
Poco o nada me importa lo que el ajeno sentimiento defina por mí. En mi vida sólo hay dos opciones, no has llegado o estás aquí. Por una vez, ni siquiera pido comprensión, empatía o compartida ilusión. Dejo atrás el sentir que sólo conoce una voz. Polifonía de la emoción.
Y recuerdo. Aquellos tiempos en los que no necesitaba argumentos para demostrar que era yo. Quizá no sea suerte, talento, destino o elección, sino vivir con. Vivir por. Escojo mis números, agenda, contactos. Prefiero ser limitado a ser limitación. Suena de nuevo una obsoleta melodía de decisión.
No quiero que recuerdes cada huella, hoy no. Simples gestos, simples dedos, surcos de mi piel que te dibujan recorriendo este corazón. El instante sin repuesto siempre escoge su mejor momento. De certidumbre, quizá indecisión. Tan sólo dime no y quedará grabada mi ilusión. Hace tiempo el rencor se despidió.
Conviven los sueños de un porvenir por vivir. Sólo sentir. Sin acuerdos, salvo el recuerdo de dos. No quiero convivir si entre nosotros deja de importar el tú, dejas olvidar el yo. ¿Quieres venir? Tan sólo sigamos los dos.
Al revés
Escribir espacios. Que caduquen los textos. Preguntar respuestas. Impacientar la espera.
Orquestar silencios. Enmudecer conceptos. Instrumentar el viento sin aliento con el virtuosismo de la calma. Saber que hubo otra vez. El concertista que no se deja ver.
Mirar al frente y sentir que el suelo nunca gira a nuestros pies. Que nosotros jamás seamos pareja mientras no haya pares de tres. Sin duda, no lo conté, nunca lo fue. Al volver la vista atrás, confundir desear con obtener.
Que tan sólo seamos trazos de papel dibujando en otro cuerpo, otra carne, mi piel. Olvidar tratados tiznados de sangre que vi recorrer en nosotros, pero no en él. No conozco quién es.
De nuevo mis próximos metros se medirán tan sólo como yo sé. No lo tengáis en cuenta. Todo sería más simple con un mundo, nuestro mundo, al revés.








