José Luis Gato
4may/10

Tras las sombras

Tras las sombras

Fotografía: Víctor Nuno

Abruma toda la literatura que se deriva de un simple clic. Seguir o no seguir, aceptar o rechazar. La decisión que se torna en tesis doctoral. Parecemos evitar la simplicidad, esa peculiar característica que hizo del mismo atributo su valor diferencial.

No pongo en duda la utilidad que para cada uno de nosotros tienen los manuales, consejos y guías que compartimos los unos con los otros. Puedo estar equivocado, pero este tipo de aporte tiene entre otras finalidades facilitar decisiones ajenas con nuestro particular método. El alumno aventajado sin duda sabrá aprovechar su esencia. Un profano en la materia se entregará al verdugo del razonamiento propio.

Compartir visiones no implica sentar cátedra con nuestras opiniones. Con una salvedad, la decisión final en este caso no es nuestra. No sé si estamos estrechando la senda o abriendo todavía más la brecha. Cómo aumentar la popularidad, criterios para admitir o reprobar o incluso exigir reciprocidad. En definitiva que tu nuevo lazo débil sea el considerado fuerte para los demás. El nuevo sesgo digital. Entre tanta decisión, lo que se esconde tras un perfil sigue siendo la sombra de un bit.

Ya llevamos un algoritmo de serie que nos permite etiquetar a los demás. Añadirle variables externas transforma metodología en caos mental. Prefiero usar ese tiempo más en que evaluar argumentos en descubrir ese misterio tras el botón aceptar. En cierto modo si en un medio social imponemos restricciones, estamos fomentando futuros prejuicios para excluir o discriminar. No conozco todavía la guía que por mí decida cómo actuar.

Espero no ofender a nadie, esto no es más que una autocrítica que ha surgido tras comprobar la validez a día de hoy de lo siguiente: “¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”. (Einstein)

Comentarios (2) Trackbacks (23)
  1. Hola José Luis!!

    Decir que intento no etiquetar lo que hay detrás de los avatares, aunque es cierto me resulta un poco difícil.

    Creo que consigo no prejuzgar, pero según interactúas te vas formando una opinión de la persona que permanece “escondida” tras el avatar; a veces acertamos en esa opinión y otras no, pues nos faltan partes de la comunicación y, como leí hace poco, también depende de en qué tono leemos.

    Es complicado…. seguro que tu ya me has etiquetado y quizás yo también a ti ;))

    Bs.

  2. Hola Carol,

    Es normal que etiquetemos, está en nuestra naturaleza humana. El problema viene cuando nos dicen “cómo debemos hacerlo”, o alteran ese proceso. Un prejuicio no es más que una opinión extendida sin fundamento. Y este es el sitio perfecto. :)

    Reconozco que también hago lo posible por no etiquetar, no de forma consciente. Eso no quita que tengamos nuestras visiones particulares los unos de los otros ;)

    Un abrazo!


Deja un comentario