Vacío
Decidir. Dar una solución o juicio definitivo sobre un asunto. Inclinar a alguien a tomar una determinación. Disponer, sentenciar, fallar. No hay duda, temor o miedo que no decida una realidad.
Seguimos bordando recuerdos con hilo blanco, hilo negro. Inculpando al tiempo, somos nosotros los que forzamos el hueco relleno con salpicaduras de presente. Improvisado patrón que sólo luce por su extensión. Demasiados metros cuadrados repetidos en un mismo plano tornaron en predecible, lo espontáneo.
Imperfecta, tosca, el artesano del pasado no adorna la piel de la memoria. Sin detenerse en lo horizontal, busca, en los surcos, profundidad. La pausa como hebra se mueve entre lagunas del recuerdo impaciente. Coloreado entre momentos sólo importa el relieve que va formando cada pliegue. Desvirtuado, pero no ausente. Selectivo, pero nunca indiferente.
Simplificar no es trivializar. Recordar vivir, quizá vivir para recordar. Creemos que poblamos bosques sumando árboles de decisiones. Simples elecciones. Cuando todo es lineal, volver la vista atrás es no poder diferenciar, apreciar. Lleno de vacío el presente va quedando atrás.
Limpio, despejado, libre, un nuevo terreno para habitar. Construiré en vertical. Prefiero vaciar un recuerdo a no tener dónde soñar.





agosto 22nd, 2010 - 17:34
Lleno de significados.
“el artesano del pasado no adorna la piel de la memoria”, pero adorna el presente y un propósito: el bordado es un regalo en la memoria de su ser querido, son sus manos y su arte en cada hebra, en cada hueco rellenado, hilvanado, trabajado para alguien, cosas bellas y no tan bellas que bordar, una huella que habitar, nueva, en cada trazado sobre el tejido, sobre la vida.
“Limpio, despejado, libre, un nuevo terreno para habitar.”:El vacío deja espacio.
Un abrazo. Bello, cada uno interpretamos a nuestro modo:-).
agosto 22nd, 2010 - 21:34
Pues no he entendido nada.
un abrazo de todas formas :)
agosto 23rd, 2010 - 09:07
Hola Begoña,
Lo cotidiano está lleno de significados, vacío de interpretaciones. Más que negativo, lo considero necesario, analizar el pasado para avanzar no sabe igual que crear futuro y mirar atrás. Un artesano del pasado no es más que un aprendiz de presente, cuyo oficio, por simple, es difícil de imitar: se debe limitar a pausar entre recuerdos, sin más. No forzarse a recordar una realidad, enhebrarla, mucho menos, adornarla. Si nuestra realidad está distorsionada, dejaré que el recuerdo, no yo, elija cómo la quiere guardar. Mientras mi pasado quede en manos de la percepción y la memoria, me centraré en el presente. En que adquiera profundidad. :)
Muchas gracias y un abrazo!
agosto 23rd, 2010 - 09:47
Hola Olivier,
Cuando escribo me limito a transcribir lo que pienso en ese instante, no le doy mayor importancia, sin releerlo, siempre habrá tiempo de volver a interpretar. Quizá este post también trate de esto. De prisa y de recuerdos. De asentir con la cabeza sin más. No pararse a reconocer un simple “no lo sé”, “no lo entiendo”. Pasar página rápido, que no quede huella, si lo hace que sea plana, sin profundidad. De llenar un pasado con momentos vacíos. Sí, quizá este post también trate de esto. ;)
A menudo yo tampoco me entiendo, así que te comprendo mejor de lo que puedas imaginar. Un abrazo! ;)